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DESDE EL MUELLE – TERTULIA VERANIEGA CON RTV Y ESTEFANÍA

11 de Julio de 2022: Nuestros fondos marinos

Vegetación que podemos encontrar en los fondos marinos de nuestras costas

Son muchas las ocasiones en las que visitamos y disfrutamos de la belleza singular de nuestras costas y playas, sin detenernos a conocer el inmenso mundo lleno de vida que albergan sus aguas.

El litoral de Málaga es un espacio muy rico y diverso en paisajes; con playas, acantilados, desembocaduras, sistemas dunares y con fondos con ecosistemas tan importantes como el coralígeno en los sustratos rocosos, o las praderas de fanerógamas marinas en los arenosos.

Los fondos marinos de la provincia de Málaga presentan una gran biodiversidad. Este es el resultado de su estratégico enclave biogeográfico, donde confluyen especies procedentes del Atlántico europeo, especies propias del Mediterráneo, especies procedentes de la zona subtropical del Noroeste africano, y endemismos propios de la zona de influencia del Estrecho de Gibraltar.

Como apunte general, podemos comentar que se pueden observar más de 100 especies diferentes de aves marinas o acuáticas, más de 30 plantas litorales, más de 15 cetáceos distintos, cuatro especies de tortugas marinas, tres de fanerógamas marinas, más de 200 especies de peces, más de 500 invertebrados marinos entre moluscos, crustáceos, equinodermos, celentéreos, poliquetos, briozoos o espongiarios, y más de 150 especies de algas.

Quizás uno de los organismos más característicos que viven en nuestras aguas y que posiblemente hayamos visto en más de una ocasión en la orilla o en las rocas son las algas.

Las algas suelen ser organismos desconocidos para muchos de nosotros y, sin embargo, presentan una gran cantidad de características importantes, como es el hecho de que constituyen el primer eslabón de la cadena trófica marina y proporcionan alimento al resto de organismos. También presentan un papel fundamental en estudios científicos, en la alimentación o en temas industriales.

Las algas forman parte de un grupo muy heterogéneo de organismos que pueden ser unicelulares o pluricelulares, de ambientes acuáticos o húmedos, y que tienen en común ser todos fotosintéticos. A diferencia de lo que conocemos como plantas, las algas no tienen unos verdaderos tejidos diferenciados como raíz, tallo, hojas o sistema vascular, y no producen ni flores ni semillas. Su historia evolutiva es totalmente distinta.

Presentan clorofila y pueden tener otros pigmentos accesorios. Su coloración, por tanto, puede variar dependiendo de la presencia de unos u otros pigmentos diferenciando, según este criterio, tres grupos principales: algas verdes (Chlorophyta), algas pardas (Phaeophyta) y algas rojas (Rodophyta).

Igual que las plantas terrestres, son organismos autótrofos, es decir, son capaces de producir materia orgánica a partir de CO2, agua y sales minerales y, como subproducto, producen oxígeno. Este dato es interesante ya que estos organismos son capaces de coger el exceso de dióxido de carbono del aire, retirándolo así del medio y generando biomasa a partir de él, por lo que se consideran sumideros de carbono. Además, necesitan nitrógeno y fósforo proveniente de los desechos o residuos de las ciudades, entre otros, orígenes de la contaminación urbana. Esto es muy curioso ya que, en las aguas eutrofizadas, las algas se pueden utilizar para extraer el exceso de nitrógeno y fósforo, depurando dichas aguas y, después, aprovechar esa biomasa para la fabricación de productos.

Es importante no confundir a las algas con las plantas marinas o fanerógamas, como pueden ser Posidonia oceanica o Cymodocea nodosa. Las fanerógamas son plantas superiores, por lo que, a diferencia de las algas, sí que dispone de hojas, tallo y raíces, además de generar flores y frutos. Presentan, por lo tanto, un sistema conductor por el cual absorben las sales a través de las raíces y las distribuyen por la sabia a lo largo de toda la planta.

A continuación, vamos  a sumergirnos en los fondos marinos de nuestras aguas para conocer cuáles son las especies vegetales más importantes y más fáciles de identificar, para que cualquier día que estemos disfrutando de nuestras costas, ya sea dando un paseo o simplemente pasando un día de playa, seamos capaces de reconocer y admirar la belleza y biodiversidad que albergan nuestras aguas.

Dictyota (Dictyota_dichotoma): alga parda. Es fácil de reconocer porque es aplanada con ramificación dicótoma, es decir, ramifica de dos en dos. Esta especie es endémica de nuestras aguas, es decir, propia de nuestras costas y no se encuentra en otra zona del mundo. La podemos encontrar sobre sustrato rocoso, en la zona infralitoral, donde da bien la luz y no hay mucho oleaje. Estas especies forman comunidades, constituyendo un hábitat idóneo que sustenta y da cobijo a muchas especies de invertebrados y que soporta cierto grado de contaminación.

Lechuga de mar (Ulva sp.): alga verde. Muy fácil de identificar porque, como bien dice su nombre, se parece mucho a la hoja de una lechuga. La podemos encontrar sobre sustratos rocosos, aunque muchas veces el oleaje las arranca y podemos verlas depositadas en la orilla. Son resistentes a la contaminación, y se ven favorecida por la eutrofización del agua. Por ese motivo a veces pueden ser indicadoras de baja calidad de las aguas, por contaminación, estancamiento y otras causas. Se emplea en la alimentación.

Gelidium (Gelidium latifolium): alga roja, con forma de mata, de consistencia rígida y cartilaginosa, muy ramificada. Se trata de una especie que habita sobre sustratos rocosos en la zona infralitoral, situada sobre todo en las zonas altas, donde le llega bien la luz. Es una importante fuente de agar (sustancia gelatinosa, ampliamente utilizada como espesante y como medio de cultivo de microorganismos).

Ahora nos adentramos en el mundo de las fanerógamas marinas, donde encontramos sobre todo dos especies muy importantes y emblemáticas en nuestros fondos:

Cymodocea nodosa: se trata de la segunda planta marina más importante del Mediterráneo, después de Posidonia oceanica, por envergadura y por la extensión que ocupan sus formaciones. Se trata de una planta herbácea formada por tallo, raíces, hojas y flores.  Es una planta colonizadora, propia del Mediterráneo y Atlántico próximo con una amplia tolerancia ambiental, que se desarrolla en la zona infralitoral, en fondos de arena o fango, con débil o moderado oleaje. A pesar de que existen muchos autores que siguen poniendo en duda su presencia en las costas malagueñas, existen estudios recientes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que ponen de manifiesto su presencia de manera puntual, en el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo (Maro), junto con Posidonia oceanica y Zostera marina, en Cabopino y en la Bahía de Estepona, junto con los últimos resquicios de praderas de Posidonia. Las praderas de Cymodocea nodosa tiene un gran interés ecológico tanto por el incremento de diversidad animal que conlleva su presencia, como porque se instalan sobre fondos blandos, estabilizándolos y posiblemente sirviendo de precursoras a las instalación de otra fanerógama como Posidonia oceanica, que sí forma densas praderas a modo de verdaderos bosques submarinos. Esta especie puede considerarse una especie indicadora de buena calidad ambiental, ya que es sensible a la contaminación orgánica o industrial.

Posidonia oceanica: es una planta superior, por lo que, a diferencia de las algas dispone de hojas, tallo y raíces, además de generar flores y frutos, con la diferencia de que ésta vive de manera sumergida. La forma de encontrarla en el medio natural es formando praderas. Las hojas tienen forma de cinta aplanada. Los haces de Posidonia oceanica crecen formando extensas praderas subacuáticas constituyendo estructuras muy estables y longevas, pero que al tiempo están sometidas a equilibrios muy delicados. Son una especie endémica del mar Mediterráneo que no está presente en ningún otro mar del mundo. La podemos encontrar entre la cota superficial hasta los 30-40 m de profundidad en función de la transparencia de las aguas, ya que necesita la llegada suficiente de rayos de sol para llevar a cabo la fotosíntesis. Al ser una especie endémica del mediterráneo, cabría esperar encontrarla de igual modo a lo largo de toda la costa malagueña, pero esto no es así. Dados los problemas de conservación que ha tenido esta especie a lo largo de los años y la influencia atlántica conforme nos adentramos en la costa occidental, es mucho más fácil encontrarla en la costa oriental, teniendo su máximo de la provincia en el Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo (Maro) y en Calahonda – Cabopino (Marbella). Posidonia oceanica es una planta muy sensible a la contaminación, por lo que es considerada como un buen bioindicador de la calidad de las aguas. El aumento de la contaminación en el litoral ha provocado una considerable reducción de las praderas, a pesar de que con la construcción de depuradoras y sistemas de control de calidad parece que esta disminución se está estabilizando. El lento crecimiento de las praderas genera que hagan falta décadas para poder confirmar ésta tendencia.

Desde la Asociación ProDunas de Marbella, nos encontramos en el inicio de un nuevo y emocionante proyecto, llamado: Monitoreo y Estudio de
las praderas de
 fanerógamas marinas en la costa de Marbella (Málaga) – su Restauración y Conservación que puede suponer la mejora y
protección de las playas y dunas de Marbella y alrededores. Nos enorgullece formar parte de este Proyecto realizado en conjunto con la
Universidad de Málaga.

Durante meses nos hemos preparado para introducirnos en este mundo silencioso, misterioso y mágico. Descubriremos lo que hay en este mundo subacuático en el litoral costasoleño – para muchos de nosotros es desconocido. Queremos saber si aún existen praderas de estas Angiospermas marinas en nuestro litoral (Posidonia oceanica / Cymodocea nodosa y menos probable: Zoster marina o noltii).

La mayoría de las praderas de Fanerógamas marinas (Posidonia oceanica, Cymodocea nodosa, Zoster noltii) que encontramos en nuestras costas andaluzas se localizan en zonas que corresponden a áreas marinas protegidas (AMP). En Marbella tenemos pequeños núcleos de poblaciones de estas especies, los cuales no se encuentran refugiados bajo ningún marco de protección.

Consideramos que la conservación y restauración de dichos núcleos son de vital importancia ya que, además de ser unas especies endémicas del Mediterráneo, catalogadas como especies amenazadas en la lista roja del Mediterráneo e incluida en el Anexo II de la directiva Hábitats, estas áreas pertenecen a las poblaciones más occidentales del Mediterráneo. Es necesario mantener estos ecosistemas para poder reducir la continua pérdida de biodiversidad que están sufriendo sus aguas.

Nuestro proyecto persigue los siguientes objetivos principales:

  • Impulsar la conservación de la diversidad biológica y los ecosistemas marinos de nuestra región, preservando unas especies que son esenciales para la sostenibilidad de estos hábitats en el Mediterráneo.
  • Fomentar la investigación, el desarrollo y uso de nuevas tecnologías y procesos, con el fin de poder mitigar los efectos del Cambio climática en proceso.

La existencia y, por consiguiente, conservación de estas poblaciones de fanerógamas marinas en nuestras costas, genera una serie de factores positivos que debemos considerar y preservar:

  • Son un bioindicador de la buena calidad de las aguas. Contribuyen a mantener las aguas más cristalinas gracias a la capacidad que presentan de almacenar los sedimentos del mar.
  • Tienen gran influencia en distintos procesos ecológicos como la atenuación del oleaje, la retención de material y la fijación del sedimento; ayudando a mitigar los efectos de la gran erosión que sufre nuestro litoral. Consiguen reducir la fuerza de las olas, protegen la línea de costa y ayudan a preservar el sistema playa-duna, contribuyendo a la formación de arena.
  • Presentan una gran importancia ecológica, ya que actúan como sumidero del carbono orgánico que está disuelto en el agua. Mitigan los efectos de grandes emisiones de CO2, ayudando a la lucha contra el cambio climático. Se estima que la cantidad de CO2 que pueden llegar a atrapar estas praderas submarinas supera a la acción de los bosques terrestres.
  • Las poblaciones de las fanerógamas marinas también constituyen el hábitat natural de otras especies de flora y fauna, a las que proporcionan cobijo y protección, por lo que su degradación implicaría la alteración del ecosistema natural de muchas otras.

Causas de posible desaparición o reducción de las praderas de fanerógamas marinas:

    • Marbella se encuentra en una zona límite de supervivencia de la Posidonia oceanica en el Mediterráneo (Mar de Alborán). Puede que las pocas poblaciones que se encuentran de forma natural en esta área más occidental, se encuentren en equilibrio con las condiciones ambientales y que nos encontremos ante un límite natural de distribución.
    • Cerca de la zona propuesta para la actuación de nuestro proyecto se encuentra el puerto de Cabopino. Esta estructura, además de frenar la dinámica natural de los sedimentos en el ecosistema dunar, actúa como barrera ante la posibilidad de dispersión de propágulos o semillas de las fanerógamas marinas procedentes de las comunidades encontradas justo al Este del Puerto de Cabopino, concretamente en Calahonda (Mijas), poblaciones de gran envergadura y catalogadas como zona ZEC (Zona de Especial Conservación).
    • Nuestra situación geográfica representa un papel muy importante en el desarrollo de esta fanerógama endémica del mediterráneo. Estamos situados muy cerca del Estrecho de Gibraltar, zona donde confluyen las aguas procedentes del Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. Por un lado, las aguas cálidas y salinizadas del Mediterráneo se mezclan con el otro con aguas frías y menos salinas del Atlántico, generando una pendiente descendiente de – 125 m y dando lugar a masas de agua que no se mezclan en el estrecho. Esta mezcla de aguas va generando un gradiente que se va perdiendo gradualmente, conforme nos adentramos en el Mar Mediterráneo. En Marbella aún se puede apreciar la influencia del Océano Atlántico en sus aguas y puede que estas condiciones ambientales generen un factor limitante para que debilite el desarrollo de estas praderas en nuestras aguas.
    • Debemos tener en cuenta también las corrientes que atraviesan estas zonas, las cuales pueden generar flujos que pueden afectar al desarrollo de estas fanerógamas marinas. Así mismo, debemos de pensar que los temporales que suelen azotar nuestras costas, sobre todo en épocas de otoño-invierno, pueden generar perturbaciones en el medio que impida un correcto crecimiento de estas poblaciones.
    • Por último, y no por ello menos importante, es posible que la acción del hombre en cuanto a labores relacionadas con la pesca, como la de arrastre y marisqueros o actividades deportivas (motos acuáticas y submarinismo irresponsable), generen en los fondos tal desastre que se vean mermadas las poblaciones de esta fanerógama e incluso se impida su desarrollo.

Autora 

Estefanía Espejo González
Bióloga Marina ProDunas Marbella

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Asociación ProDunas Marbella

La Asociación trabaja incesantemente en defensa y preservación de los singulares ecosistemas aún existentes en los entornos naturales con dunas en la Provincia de Málaga; impulsa la protección de su flora autóctona y pequeña fauna silvestre; fomenta la recuperación, rehabilitación y conservación de la interesante biodiversidad en las zonas dunares del municipio de Marbella.