Exposición de diferentes especies
Tortugas marinas, de agua dulce y terrestres: Cómo distinguirlas y actuar correctamente
Encontrar una tortuga en una playa, un humedal, una carretera o cualquier otro espacio natural puede generar dudas sobre cómo debemos actuar. La forma de sus patas, el aspecto del caparazón y el lugar en el que aparece nos ayudan a diferenciar si se trata de una tortuga marina, de agua dulce o terrestre.
Actuar de manera incorrecta, por ejemplo trasladándola, introduciéndola en el agua o llevándola a casa, puede poner en peligro al animal y perjudicar al ecosistema. Desde la Asociación ProDunas
Marbella ofrecemos algunas indicaciones básicas para reconocerlas y saber qué hacer en cada caso.
1. Tortugas marinas
Las tortugas marinas viven en el océano y las hembras solo salen a tierra durante la puesta de huevos en una playa.
Sus extremidades tienen forma de aletas, su caparazón es más aplanado que el de las tortugas terrestres y no pueden retraer completamente la cabeza ni las patas.
La especie más habitual en nuestras costas es la tortuga boba (Caretta caretta). También debemos mencionar la tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la tortuga marina más grande del mundo, que puede alcanzar cerca de dos metros de longitud y superar los 500 kilos de peso. La tortuga laúd se diferencia de otras especies porque no posee un caparazón duro formado por placas rígidas. Su cuerpo está recubierto por una piel gruesa y flexible y presenta una forma hidrodinámica que le permite recorrer grandes distancias por el océano.
También puede mencionarse la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), una especie principalmente tropical que se reconoce por su característico pico curvado y por las placas superpuestas de su caparazón. Su presencia en las costas españolas es muy rara y en el Mediterráneo se considera excepcional, por lo que cualquier avistamiento resulta especialmente poco habitual.
¿Cómo debemos actuar?
Si encontramos una tortuga marina varada, herida o aparentemente muerta, debemos llamar inmediatamente al 112.
No debemos tocarla, devolverla al mar ni tirar de sus aletas. También es importante mantener alejados a los perros y a las personas.
Si la tortuga se desplaza por la playa, podría tratarse de una hembra que busca un lugar para desovar. En ese caso debemos mantener la distancia, evitar luces, flashes y ruidos y seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia.
2. Tortugas de mar
Las tortugas de mar habitan en ríos, lagunas, charcas, embalses y humedales. Sus patas tienen dedos, uñas y membranas interdigitales que les permiten nadar y desplazarse por el barro.
En España debemos diferenciar entre las especies autóctonas y las especies exóticas introducidas.
Entre nuestros galápagos autóctonos se encuentran:
- El galápago leproso (Mauremys leprosa).
- El galápago europeo (Emys orbicularis).
Estas especies forman parte de nuestra fauna y no deben capturarse, trasladarse ni mantenerse como mascotas. Si encontramos un ejemplar sano en su hábitat, lo correcto es dejarlo donde está.
Entre las especies exóticas, la más conocida es el galápago de Florida (Trachemys scripta), procedente en muchos casos del comercio de mascotas. Algunos ejemplares presentan manchas rojas, amarillas o anaranjadas en los laterales de la cabeza.
Cuando estas tortugas son abandonadas en ríos, estanques o humedales pueden competir con las especies autóctonas por el alimento, el espacio y las zonas de descanso.
¿Cómo debemos actuar?
Nunca debemos abandonar una tortuga doméstica en la naturaleza ni trasladar un galápago de un humedal a otro.
Si el animal está herido, se encuentra en peligro o sospechamos que puede tratarse de una especie exótica, debemos comunicarlo a los agentes medioambientales, al SEPRONA o al 112.
El galápago europeo (Emys orbicularis)
El galápago de Florida (Trachemys scripta)
3. Tortugas terrestres
Las tortugas terrestres están adaptadas a vivir en tierra firme. Tienen patas fuertes y cilíndricas, uñas preparadas para caminar y excavar y un caparazón alto y abovedado.
A diferencia de las tortugas marinas y de agua dulce, no están preparadas para nadar. Por ello, nunca debemos introducirlas en el mar, en una piscina, en un río o en un estanque.
Entre las especies presentes en España se encuentran:
- La tortuga mora (Testudo graeca).
- La tortuga mediterránea (Testudo hermanni).
Ambas son especies protegidas y no debemos llevárnoslas a casa ni trasladarlas a otro espacio natural.
Si una tortuga terrestre está cruzando una carretera y existe un peligro inmediato, podemos moverla con cuidado hacia el lado al que se dirigía. Si está herida o en una zona de riesgo, debemos llamar al 112.
4. Especies exóticas y animales de tenencia regulada
Algunas tortugas exóticas pueden alcanzar un gran tamaño y reaccionar de forma defensiva cuando se sienten amenazadas. Por este motivo, nunca debemos tocar ni intentar capturar una tortuga desconocida.
Un ejemplo es la tortuga caimán o tortuga aligátor (Macrochelys temminckii), una especie de agua dulce originaria de Norteamérica. Posee una cabeza de gran tamaño, un pico muy fuerte y unas mandíbulas capaces de provocar lesiones muy graves, incluida la amputación de un dedo.
Aunque no es una especie propia de nuestros ecosistemas, podría aparecer como consecuencia de una tenencia irresponsable o del abandono de animales exóticos. Si encontramos una tortuga de este tipo, debemos mantener la distancia, alejar a los niños y a los animales domésticos y avisar al 112 o al SEPRONA.
Nunca debemos liberar una tortuga exótica en el medio natural. Además de poner en peligro al propio animal, puede provocar graves daños en las especies autóctonas y alterar el equilibrio del ecosistema.
Una actuación responsable puede salvarles la vida
Ante cualquier tortuga, la norma principal es observar sin intervenir innecesariamente.
No debemos llevárnosla a casa, trasladarla a otro lugar, introducirla en el agua ni liberar animales domésticos en la naturaleza.
Si la tortuga está herida, varada, en peligro o pertenece a una especie desconocida, lo más responsable es mantener la distancia y avisar a las autoridades competentes
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Asociación ProDunas Marbella
La Asociación trabaja incesantemente en defensa y preservación de los singulares ecosistemas aún existentes en los entornos naturales con dunas en la Provincia de Málaga; impulsa la protección de su flora autóctona y pequeña fauna silvestre; fomenta la recuperación, rehabilitación y conservación de la interesante biodiversidad en las zonas dunares del municipio de Marbella.





